Cada día este par nos sorprende con sus buenísimas bromas. Y en esta ocasión engañaron a sus inocentes víctimas de una manera bastante ingeniosa. Imagínate que simularon que cargaban cajas súper pesadas y por lo tanto no podían tocar el timbre de su casa, así que pidieron ayuda a la gente que por el lugar pasaba.
Desafortunadamente la gente que tocaba el timbre recibía unos cuantos toquecitos. No te puedes perder sus reacciones.
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